viernes, 7 de agosto de 2009

La Poesía



La pluma se ha ido y mis dedos la extrañan,
mas dejó teclas para cuidar su legado.


La tinta es distinta pero duele igual,
la luz sigue tenue pero me refleja,
y a veces me mira a los ojos
y me espía mientras me confieso.


Las letras son cambiantes,
mutan de forma y tamaño,
según las emociones,
según la oscuridad,
según el cansancio.


La experiencia es distinta, más no diferente,
el mismo miedo escondido tras la duda,
el mismo vacío vomitando todo,
el mismo afán de retratar instantes.


El resultado es el mismo,
lágrimas en fuga,
silencios eternos,
partos inesperados,
y la música de fondo como siempre.


Y ella ahí, permanente,
fiel e indescifrable,
en espera de sus amantes,
con el calostro listo para los hambrientos,
y la boca roja lista para para el momento
de besarte y lamerte el alma
o de morderte y quitarte la vida.

René Coral

No hay comentarios.: