viernes, 4 de enero de 2008

Vivir de hacer lo que a uno le gusta ¿es difícil?

Ha acabado el 2007, y mirando hacia atrás creo que ha sido un buen año para mí. No fue un año fácil, fue muy cansado, por momentos agotador, y a pesar de sentir que pude haber hecho mejor una que otra cosa, creo que logré cumplir con todas las metas que me planteé cuando lo inicié. Ahora la pregunta es ¿cómo fue que lo logré?, la respuesta es sencilla, me la pase haciendo puras cosas que me gustan y disfruto hacer, y de eso trata de este post, de como llegué a este punto en que vivo de hacer lo que me gusta.

Para empezar siempre he sido un rebelde con causa, y la causa he sido yo, el ser fiel a mí mismo y a lo que creo, aunque el resto del mundo opine lo contrario; lo curioso, y que ahora entiendo de manera cabal, es que todo lo que he tenido que pasar por ser así, es lo que me ha dado el conocimiento, el carácter y la experiencia que ahora aplico para hacer lo que hago y ser quien soy.

Pero vayamos por partes (y aquí empieza lo autobiográfico), como estudiante siempre hice lo que quise y no lo que me decían mis maestros, si no estaba de acuerdo con su manera de enseñar simplemente estudiaba la materia a mi manera, pensando más en aprender lo que yo consideraba importante, que lo que el maestro quería, y ahora que me dedico a la docencia eso me ha permitido saber que no debo hacer, y entender que la relación maestro-alumno es una relación de mutua enseñanza-aprendizaje, y la verdad yo creo que aprendo tanto de mis alumnos como ellos de mí, o probablemente más.

Ya graduado, siempre me rehusé a trabajar en lo primero que se saliera, sino que siempre trabajé solo en lo que me gustaba trabajar, y pagué el precio por ello, ya que por mucho tiempo mi economía no fue la más saludable, pero aproveché durante ese tiempo para aprender de manera autodidacta varios programas que me gustaban y eso a la larga me permitió hacer trabajos muy importantes y conocer gente que ahora son buenos amigos míos. Actualmente doy clases en dos Universidades de esos mismos programas y como se vinculan a la práctica profesional del Arquitecto y el Diseñador de Interiores.

Pasado el tiempo un amigo me invitó a apoyarlo con uno de sus grupos de la Universidad, y empecé a trabajar de adjunto en su materia, solo que no me pagaba la Universidad, sino él, hasta que un día me dijo que ya no tenía para pagarme, así que seguí haciéndolo sin cobrar un peso, lo hacía solo por el gusto de hacerlo, y eso a la larga abrió la oportunidad de estudiar una maestría, que desafortunadamente por problemas personales no terminé, pero que si dio la pauta para que me invitaran a dar clases en una Universidad, y luego eso dio pie a que pudiera dar clases en otra más, todo gracias a la experiencia docente adquirida durante ese tiempo en que no cobré un peso.

A partir de ese momento he formulado y seguido una regla simple: "invierte parte de tu tiempo haciendo las cosas que te gustaría hacer, a la larga las harás tan bien que te pagarán por ello".

La cosa más reciente en la que he invertido parte de mi tiempo por casi un año, es el ser un blogger, llegando a tener hasta 5 blogs en simultáneo, y parece ser que eso puede darme igual otra consecuencia muy agradable, que no buscaba al principio, pero que tal vez me permita poder dedicarle más tiempo a esta afición que disfruto tanto.

En resumen, vivir de hacer lo que a uno le gusta, al principio, no siempre es fácil, pero a la larga las recompensas van llegando solas, y eso es algo de lo que doy fe. Inténtenlo, ya verán como a la larga cosecharán frutos inesperados y muy gratificantes.

1 comentario:

El Sagutxo solitario dijo...

Me encanta. Y me alegra muchísimo.